¿Tópicos? sobre la paternidad

A imagen y semejanza: luces y sombras

Hoy toca entrada metafísica, que te invito a leer acompañado de Ludovico Einaudi – Tu sei (abre en una ventana nueva), nada que ver con muebles, lo siento. El lector se reserva el derecho a continuar leyendo o cambiar de blog.

Estás harto de oír siempre los mismos tópicos: “un hijo te cambia la vida”, “mis hijos me hacen ser mejor persona” y demás repertorio que te suena hasta empalagoso…

Estás harto de oírlo hasta que te toca, claro. Y entonces te das cuenta de que a veces los tópicos son verdad. Te das cuenta de que, no es que te cambie la vida por nuevos horarios y costumbres (que también), sino porque de repente ves claro que nunca tendrás tanta influencia sobre alguien como sobre un hijo. Para lo bueno y para lo malo. Y eso es muy fuerte.

Un buen día, en un determinado momento, te abstraes: tu yo observador se despega de tu cuerpo y se coloca en una esquinita para observar la situación  desde fuera (a vista de pájaro, muy silenciosamente para que nadie se entere de que está ahí) y que seas consciente de lo importante que eres para ese personajillo de casi 4 años que demuestra que la genética pesa mucho, y que el ambiente también hace su trabajo: porque a veces es una fotocopia tuya, súper cariñoso, con tus salidas folclóricas que se tornan en mal carácter de vez en cuando, y otras veces saca los rasgos de papá -como el silencio, la observación, el “cuadriculamiento” y una lógica asombrosa- e incluso demuestra aportar sus propios rasgos personales e intransferibles.

Todos sabemos -no sólo por algún acertado anuncio de IKEA- que los niños repiten muchas cosas que ven en casa, pero si hablamos del lenguaje… eso ya es la leche: En sus primeros 3 años de vida el retoño ha pasado de emitir pequeños sonidos guturales a casi recitar a Espronceda. Bueno, a Espronceda no, pero sí a repetir como un lorito frases hechas, expresiones, gestos… y dejarlos caer con una gracia cortijera digna del mayor actor de teatro del East End; porque las deja caer en su contexto demostrando que, aunque nadie se las haya explicado, las entiende perfectamente.

Tu yo positivo -y un tanto vanidoso- encuentra estupendo que el personajillo resulte una fotocopia tuya. Sin embargo el yo inseguro tiembla sólo de pensar que igual que lo bueno, le puedas transmitir lo malo: tus arranques de mal humor, tus miedos (qué peligrosos los miedos) e inseguridades… y ¿qué toca entonces?

Fingir. Y seguir fingiendo. Ejemplo: Tú odias nadar, pero para que tu hijo aprenda y no sufra tu trauma, le cuentas la milonga de que nadar es “súper divertido, bla bla bla…”; o te da pánico volar, pero para que no herede tu miedo ya le estás enseñando una foto de un amiguito suyo mientras le dices: “¡Qué chachi! Fulanito se ha ido a ver los abuelitos en avión! ¡Tenemos que hacer algún viaje y coger el avión, que aún no te has subido, ya verás cómo mola!” y ya estás haciendo números para ir a una terapia y tratar de superar los mareos, retortijones, sudores fríos y palpitaciones cada vez que te encuentras en la cabina de un avión. O eres un gritón empedernido, pero como a tu hijo le dices que no levante la voz, estás obligado, por la tercera enmienda de la constitución no escrita de todo padre, a bajar tu propio tono, porque seamos sinceros: ¡no vas a tener la jeta de exigirle a tu hijo una cosa cuando tú haces lo contrario…! (unas veces lo consigues, y otras no tanto).

Y es que las mentes de los niños son tan moldeables que no te extraña, por ejemplo, que en un período tan breve como pueden ser 12 años unos terroristas puedan ampliar cantera metiendo ideas radicales a base de repetir lo mismo día tras día a unos pobres niños que no escuchan otra cosa desde bebés. (Si lo piensas, es tan fácil manipular esas pequeñas e inocentes mentes que te da hasta miedo).

Pero prefieres pensar que esa es una minoría, y que cada vez los padres estamos más concienciados sobre la importancia de “manipular en positivo” y transmitir los valores correctos a nuestros hijos, porque son lo más valioso que tenemos. Si nosotros como padres, educadores, etc. hacemos el esfuerzo de inculcarles pasión por la vida*, estaremos fomentando una generación más sana a todos los niveles, más fuerte y más feliz. Hoy quiero ver la botella medio llena y pensar que estamos en el camino.

Así que, sí: nos cambian la vida, la personalidad, y por ende, nos hacen ser mejores personas.

*alegría, seguridad, amor, ética, humanidad, compasión, empatía, creatividad, sociabilidad, curiosidad, respeto por el medio ambiente, expresión de emociones, pasión, ilusión, compañerismo, perseverancia, humildad, sentido de la justicia, educación, hábitos sanos, autoconfianza, libertad…

¡Hasta pronto!

Laura

Creciendo

Sobre la creatividad

un poco de color

(Please scroll down for  English)

En la última edición de DesvelArte Santander 2016, la artista Eva Mena ha pintado este maravilloso tucán en una pared muy cerca de donde vivo. Qué gran ejemplo de cómo el arte se puede llevar a la calle y alegrar nuestras vidas, ser parte de nuestra cotidianidad, alegrarnos la vista y el espíritu. Me encanta el tucán, y estoy deseando tener tiempo para dar un paseo y descubrir el resto de trabajos de esta edición.

tucán

Llevo tiempo dándole vueltas a unas cuantas ideas y el otro día, en una newsletter de esas a las que me suscribo de temas muy variopintos y que me parecen interesantes, me llegó esta imagen. La imagen está sacada de la página Meri Cherry, que da ideas sobre diferentes actividades DIY para hacer con niños de edades de guardería en adelante. Y realmente estoy tan de acuerdo con ella que he roto mi silencio de meses en el blog y me he decidido a compartirla, ya que me parece que la creatividad la podemos (o mejor dicho, deberíamos, porque a los que ya somos adultos nos cuesta mucho más) aplicar a cualquier aspecto de la vida.

La traduzco más abajo para aquellos que lo necesiten:

11 reasons to choose creativity

11 RAZONES PARA UTILIZAR LA CREATIVIDAD:

  1. Crear algo con tus manos te proporciona una sensación maravillosa.
  2. Crear nos conecta con el espíritu, el universo, Dios, la energía, lo que quieras llamarlo. El Arte nos conecta con eso.
  3. El Arte nos ayuda a recordar quiénes somos.
  4. La creatividad hace que las cosas complicadas de la vida se hagan un poquito más pequeñas.
  5. La creatividad nos proporciona la libertad de compartir nuestras ideas con el mundo.
  6. Crear Arte ejercita los músculos de nuestro cerebro y nos hace más inteligentes.
  7. El aprender sobre las diferentes herramientas y cómo las usan los artistas, nos ayuda a entender otras cosas.
  8. El Arte nos conecta con la comunidad.
  9. Compartir el Arte con la gente hace del mundo un sitio mejor.
  10. Crear nos hace tener la mente más abierta y ser más felices.
  11. El Arte nos mantiene jóvenes de espíritu.

Así que cada vez que mi hija me pide papel y pinturas, pienso que la estoy ayudando a aprender a SER y HACER un mundo más feliz.

2016 2014

Foto de cabecera cortesía de mi amiga Marta. Gracias!🙂

Hasta pronto,

Laura

About creativity

Artist Eva Mena has painted this amazing toucan on a wall that is very close to my place in Santander. It’s a beautiful example of how Art can be taken to the streets and be a part of our every-day life, make both our sight and our spirit enjoy.  I love it.

Some days ago I received an image from a website I’m subscribed to: Meri Cherry, a site giving really good ideas about DIY activities for children. I couldn’t agree more with it, so I have broken my three-month blog silence and I’ve decided to share it with you.  Actually, I believe we should apply creativity to almost anything in our lives, so here it goes:

11 reasons to choose creativity

So every time my 3 year old asks for some crayons and a piece of paper, I want to think I’m helping her learn how to be and make a happier world. 

See you soon,

Laura

Estantería vintage

Estantería vintage - después

Resultado

(Please scroll down for English)

Lo sé, hace tres meses largos que no publicaba. Pero es que, entendedme, no soy una “blogger” de verdad. Simplemente me gustaba pintar muebles y escribir… y de forma autodidacta, picada por la curiosidad de saber si iba a poder o no, empecé a chinchar con esto de WordPress. Mis trabajos no son inmaculados y mis fotos no son de las que dejan con la boca abierta, pero si mi pequeño esfuerzo sirve para concienciar un poquito más a la gente de reutilizar y encontrar el valor de las pequeñas cosas aplicando un poquito de cariño, me habré dado con un canto en los dientes. Y si no, pues tampoco pasa nada, porque disfruto -by Carla Morrison- haciendo esto.

Así que, el no considerarme una bloguera “profesional”, me permite pasarme la friolera de 8, 10, 12 semanas sin publicar nada. Y es que el año pasado no terminó muy bien y las últimas semanas han sido un torbellino emocional: a finales de diciembre se fue una de las personas más importantes en este mundo para mí, así que he estado luchando estas semanas por no decaer, seguir mirando hacia adelante y apoyar mucho a los más cercanos en la pérdida.

Teníamos esta estantería preciosa en la entrada de casa, que había sido de mis suegros y había estado también en la casa del abuelo de mi marido, otra persona difícil de olvidar. Me acuerdo perfectamente: me encantó desde el primer momento, y sus dimensiones (poco fondo) la hacían ideal para colocar en la entrada y llenarla con un montón de libros que no cabían ya en el salón.

La única pega era el color, que para un sitio estrecho y un tanto oscuro, no ayudaba, y siempre tuve en mente la idea de pintarla, pero nunca me había atrevido, hasta que mi marido, el otro día, aprovechando la fría tarde de sábado, me animó a coger al toro por los cuernos.

Estantería vintage antes

El antes

Confieso que cada vez me cuesta más pintar un mueble de ciertas dimensiones: no dispongo del tiempo ni del espacio adecuado, y eso me hace ir atolondradamente y queriendo acabar lo antes posible. En esta ocasión tenía totalmente empantanada la casa: tumbé la estantería sobre la mesa del comedor del salón, para lo cual tuve que mover el sofá principal, llevar el sofá pequeño y las sillas de comedor a nuestra habitación, y dejar el suelo de la entrada lleno de pilas de libros… Así hemos estado cuatro días, teniendo que saltar por encima de la cama para acceder a la cómoda. Pero estoy satisfecha con el resultado, espero que os guste.

Para este trabajo quería colores neutros y utilice la pintura a la tiza de Annie Sloan Chalk Paint. Hice una mezcla “a ojo” con el Coco que me chifla y el Antoinette para el fondo y las baldas, y usé Old White para los frontales y los laterales. Este fue el proceso:

  1. Primera capa de pintura (sin imprimación previa)
  2. Lijado con lija muy muy fina
  3. Segunda capa de pintura
  4. Barniz al agua: esta vez (a diferencia de mi anterior estantería) en lugar de usar cera, apliqué barniz al agua incoloro. El resultado es bien distinto al de la cera, pero me parece más práctico porque protege más la pintura y no necesita repasos anuales.
  5. Tiradores: Mi primer instinto fue bajar a Zara Home y comprar unos tiradores nuevos, pero es que no hacía falta porque los colores nuevos ya le daban un toque más actual, y los pomos me parecían chulísimos, así que lo que hice fue pintar los cajones de Old White también y pintar el frente de los tiradores de la mezcla de Coco y Antoinette.
Antes y durante - Estantería vintage pintada con Annie Sloan

Antes y durante

Pintada sin cajones

La entrada ha ganado no sólo en luminosidad, sino que ópticamente parece mucho más amplia. Impresionante lo que hacen los colores, nunca me cansaré de decirlo.

Resultado final - repleta de libros

Resultado completo

Os animo a que, si tenéis el espacio y el tiempo, aprovechéis las frías tardes de invierno para actualizar esos muebles que merecen la pena.

detalle estantería vintage

cajón estantería vintage Annie Sloan

A falta de retocar los cajones

detalle estantería vintage

Hasta pronto,

Laura


Vintage bookshelf

I know, I know, it’s been three months since my last post. But please, understand: I’m not a real blogger. I just liked painting furniture and writing, so in a self-taught way, merely driven by curiosity (would I be able to do it or not?) I started playing around with this WordPress thingy… My works are not perfect, my photos  are not breath-taking, but if my humble effort results in a small number of people becoming more conscious of what they can do by reusing and applying some TLC to old things, I will be a bit happier.  Otherwise, never mind, I deeply enjoy doing this🙂.

Not being a “pro” blogger allows you to spend months without publishing new entries.  You may already know, 2015 didn’t end well for me: I lost a very special person in my life,  and the last weeks have been an emotional rollercoaster, so I’ve been struggling with my other self to keep going, be strong and support my closest family in this hard situation.  I didn’t feel like writing, let alone painting. But two weeks ago a miracle happened and my husband encouraged me to paint the vintage bookshelf we’d had in our hall for over 6 six years now.

This beautiful vintage bookshelf belonged to my in-laws and to my husband’s grandad, another not-easily-forgotten person.  I remember I loved the piece of furniture straightaway, and its size (especially its depth) was perfect for a narrow space like a corridor or a hall.  We needed some extra room to keep plenty of books that wouldn’t fit the living-room furniture, so we brought it home. I’d always thought it’d look beautiful in neutral colours but never dared to modify it until the other day when my husband encouraged me to update it.

I won’t lie if I say that painting a piece of furniture is more and more difficult for me each day: I have neither the room nor the time, so I’m always in a hurry to finish the job. On this occasion it was even worse: I had to lay the bookshelf on the dining table, after having moved both sofas and some chairs around… You would step on books lying in piles on the floor… the nightmare lasted for four days, but I’m quite happy with the result.

I used neutral colors from Annie Sloan’s Chalk Paint palette: I eyeballed the paint I had left and mixed some Coco (I love it!) -around 2/3- and some Antoinette for the background and shelves.  I used Old White for the front and sides.  These were the stages of the process:

  1. First coat of paint (no priming)
  2. Sanding with an extra fine sandpaper
  3. Second coat of paint
  4. Transparent acrylic water-based varnish: I used varnish instead of wax this time (vs my last bookshelf). You get a rather different effect, but it’s more practical (it protects the paint well and avoids yearly coats.
  5. Drawer handles: I refrained my addiction to Zara Home and  thought I could paint the existing handles with the Coco/Antoinette mixture. They look great over the Old White drawers, don’t you think?

My hall now looks brighter and wider! What an enormous difference colours make!

I encourage everybody -if you have both the room and the time- to spend the cold winter afternoons painting and updating those worthy pieces of furniture.

Laura

Regalo de Navidad

P1090154 mmn

(please scroll down for English)

En esta sociedad materialista para mí el mejor regalo que te pueden hacer es querer pasar tiempo contigo (#robarlealtiempo), es decir: “déjate de whatsapp y facebook y vamos a quedar a tomar un café”. Un regalo personalizado y hecho a mano también es una forma preciosa de decirle a alguien que has invertido lo más valioso que tienes en darle una agradable sorpresa.

Y qué mejor regalo que uno sencillo pero sentido, hecho con todo el amor, que no ocupa sitio y al que siempre-siempre se le puede dar utilidad: es la magia de un recipiente tan infravalorado muchas veces como una simple caja de madera.

Si quieres regalar algo muy especial a alguien especial, por mucho que te guste IKEA y por mucho que molen sus cajas, coge una caja de madera natural y decórala a tu gusto o mejor, personalízala según el gusto del destinatario.

Te invito a que estas navidades, o cuando quieras, hagas la prueba.

Una caja es recipiente de apuntes, libros, juguetes… desempolva recuerdos y nos ayuda a avanzar en la vida, a llevar la casa a cuestas cuando te mudas y comienzas una nueva etapa, portea tus sueños, tus expectativas, tus miedos, y tu valor para afrontar lo desconocido. Una caja contiene pequeños “tesoros”: álbumes de fotos a los que siempre te gusta volver, viejos discos que no quieres tirar, herramientas y útiles para despertar la creatividad, incluso trastos que no usas nunca pero no te decides a deshacerte de ellos, juegos de mesa, útiles de deporte, peluches…y también te ayuda a seleccionar lo que quieres apartar de tu vida.

Después de esto, ¿no crees que es el regalo perfecto?

P1090140 mmn

Estas son un par de cajas que compré en madera natural para guardar mis herramientas y material de manualidades y me gustan mucho porque son alegres, sencillas y sin pretensiones, pero porque además creo que podría ponerlas en cualquier rincón de mi casa, y eso me encanta.

Sólo di una capa de pintura blanca porque quería dejar adivinar la veta de la madera y luego compré una plantilla de estarcido para la que tiene tapa.

P1090130 mmn

En el caso de la de la estrella, como no encontraba ninguna de un tamaño que me encajara, la hice recortando un papel y poniéndolo de plantilla. Mi idea inicial era hacer los dibujos en gris porque me rechifla la combinación gris-blanco, pero me dio el ramalazo y acabé creando un color propio de la gama de los morados que me convenció totalmente, espero que os guste.

P1090136 mmn

Bueno, y después de la parrafada, aprovecho para desearos una Feliz Navidad y un 2016 lleno de salud y paz (lo demás vendrá por añadidura) y ojalá regalemos más cajas🙂

Abrazos,

Laura

A wooden box’s worth

In this materialistic society, I believe the best present you can give someone is your time (#atidethatitrytoswimagainst), it’s all about saying: “cut the mobile chit-chat and let’s meet up for a coffee”. A DIY tailor-made gift is a beautiful way of telling a person you’ve invested this precious value in giving them a nice surprise.

A wooden box is a lovely present, you always need one and it doesn’t take up much room.

No matter how much they rock, forget IKEA boxes: grab a wooden box and customise it to the recipient’s taste, it will do magic!

A box is a container of notes, books, letters, toys… it digs up memories, it helps us move town, it carries your dreams, expectations, fears, your courage when you face a new situation.  A box contains many “little treasures” you cherish: old pictures and letters, records you’ll never play again but you don’t want to lose…, it also helps you choose what you want to remove from you life.

After reading this, don’t you think it’s the perfect gift?

I bought these two boxes in raw wood to keep my tools and DIY things and I quite like them because they’re lively, unpretentious and I could place them anywhere in my home.

I only applied one coat of white paint in order to let the wood grain show, and used a stencil for the one with the lid.

With the second box, I couldn’t find a stencil with a star the suitable size, so I made my own star in a common paper. I initially wanted to paint them white and gray, because I love that combination, but I ended up creating my own colour, which I’m quite happy with, I hope you like it.

I hope to see you all here in 2016, let me wish you a lovely Christmas time and a Happy New Year full of Peace and health for everyone. I hope more and more boxes are given.🙂

See you soon,

Laura

Silla con acabado años 60

(please scroll down for English)

silla antes 1

En una de mis tardes buscando un nuevo proyecto me encontré con esta silla que necesitaba un poquito de cariño. Me gustaba mucho la forma que tenía y con una tapicería nueva, sabía que se modernizaría. Y así fue. Pinté la silla con Old White de Annie Sloan, sin lijar y directamente sobre la madera. Para quedarme tranquila, le di un par de pasadas y luego, la cera para sellar el acabado.

Encontré una funda de cojín que me gustaba mucho y, por una de esas casualidades, tenía casi, casi el mismo tamaño que el asiento. Con un poco de maña (y también fuerza) conseguí meter el asiento en la funda con una capa de espuma para hacerlo más cómodo. No quité el terciopelo verde ya que tenía miedo de que se me desmontara la silla y luego no pudiera recomponerla. Tuve la oportunidad de estrenar la grapadora eléctrica para tensar la tela y que no se moviera y, oye, genial… con ganas de volver a utilizarla ya.

silla antes 2

Como veis, es un proyecto relativamente sencillo que le da una segunda vida a una pieza que se utiliza todos los días. De hecho, esta silla no la he vendido. La tengo en el dormitorio y es estupenda para dejar la ropa por la noche… y recordarme que tengo que guardarla al día siguiente.

silla después 1

silla tapizada 3

silla pintada 2
Chair with sixties finish

In one of my afternoons looking for a new project, I found this chair that needed a little bit of TLC. I liked its shape and I knew that with a new finish and upholstery, it would look more modern. And so it did. I painted the chair with Annie Sloan’s Old White, without previously sanding it and applying the paint directly on the wood. To rest assured, I gave it a couple of coats and then the wax to seal the paint.

I found a cushion cover that I really liked and, by chance, it was nearly the same size as the seat. With some skill (and some strength too) I managed to introduce the seat in the cover with some foam in order to make it more comfortable. I did not remove the green velvet as I was scared that the chair would fall into pieces and I would not be able to put it together again. I had the opportunity to use my electronic stapler for the first time to hold the material in place and… it was great! I am looking forward to using it again very soon.

As you can see, it is a relatively easy project that gives an everyday item a second life. In fact, I have not sold this chair. It is in my bedroom and it is great to leave my clothes on it at night… and to remind me that I need to put them away the following morning.

Lirios

Vitrina para ropa blanca

(Please scroll down for English)

Antes_before

Este proyecto empezó con una búsqueda en ebay hace unos meses. La verdad es que desde que empecé con el reciclaje de muebles he aprendido que el metro y yo no somos muy buenos amigos. Una de mis primeras compras en ebay me supuso pagar por una cómoda que pesaba una tonelada y nos hubiera regalado un par de hernias discales intentando meterla en mi cochecito. Así es que muy a mi pesar, pagué por ella y nunca me la llevé a casa. Pero como de los errores se aprende, cuando compré este armarito con puertas de cristal, estaba segura de que lo podríamos transportar. Y así fue. Con frío y lluvia lo trajimos a casa y aquí sigue desde entonces. La renovación fue bastante sencilla.

despues 2 afterPinté el exterior con Old White de Annie Sloan, directamente sobre la madera y sin lijar. Tras dos pasadas de pintura, le di otra de cera blanca para proteger el acabado y, finalmente, el tinte para madera para quitarle un poco el blanco uniforme que tenía. Para hacer esto, sólo tuve que pasar un trapo de algodón rápidamente por la superficie y difuminarlo antes de que se absorbiera el tinte. Lo más difícil de todo fue pintar los junquillos que decoran el cristal. Utilicé cinta de pintor para evitar manchas pero la pintura no fue el problema, ya que sobre cristal es muy fácil de eliminar. El problema fue la cera, que dejaba rastro y tardé un par de horas en quitarla por completo. El interior lo pinté de gris y los estantes en blanco para crear un poco de contraste. Y claro, lo más importante de todo es lo bien que me lo pasé mientras le daba una nueva vida a este mueblecito.

Lirios

despues 4 after

Glass-door cabinet

This project started with an Ebay search a few months ago. The truth is that since I started renovating furniture, I have learnt that the measuring tape and I are not the best of friends. One of my first purchases on Ebay meant having to pay for a chest of drawers that was extremely heavy and would have given us as a couple of slipped discs trying to fit it in my little car. So, to my great regret, I paid for it and never took it home. However, as one learns from their mistakes, when I bought this glass-door cabinet, I was sure that we would be able to transport it home. And that was it. On a rainy, cold evening we took it home and here it has been ever since.

The renovation was pretty straightforward. I painted the outside with Annie Sloan’s Old White, directly on the wood and without sanding. After two coats of paint, I applied the clear wax to protect the finish and, finally, I used wood die to give the piece some texture. In order to do this, I used a lint-free cloth and applied it lightly on the surface, spreading it before drying. The most difficult thing was to paint the moulding decorating the glass door. I used some masking tape to avoid stains but the paint was not the problem as it was very easy to remove from the glass. The problem was the wax because it left plenty of residue and took me a couple of hours to remove completely. The interior was painted in grey and the shelves in white, to create some contrast. Of course, the most important thing was how much fun I had whilst giving this little piece of furniture a new lease of life.

Lirios

despues 1 after

¿Quién dijo marrón?

(Please scroll down for English)

cabecero y mesita marrones¿Qué tal el verano? ¿Habéis reutilizado y dado una vuelta a algún mueble viejuno en la época estival?

Yo vuelvo a la carga para presentaros uno de mis trabajos de las últimas semanas: una mesita de noche y un cabecero que no iban a juego, pero les había tocado todo un matrimonio concertado sin comerlo ni beberlo.

Apostando por la utilidad, para su cuarto de invitados mi madre había comprado en su día una mesita de noche con capacidad, pero estaba un poco “encajada” en las dimensiones de la habitación, y al no tener un solo cristal ni hueco, el hecho de que fuera de color madera daba aún más sensación de pesadez.

Entre eso y el cabecero color marrón de “rejilla” al que yo tenía muchísima manía… Siempre me estaba diciendo que algún día quería que le pintara de color claro la habitación (la cómoda era lacada en color beige con efecto envejecido), así que me después de mucho tiempo finalmente me decidí a hacerle un hueco a este trabajo.

Esta vez no usé chalk paint porque mi madre prefería pintura de la de toda la vida, así que tuve que tragarme el engorro de lijar y de trabajar con aguarrás, pero ella ha quedado encantada (lo que no le ha gustado tanto es el olor de la habitación, ¡espero que se vaya pronto!).

Proceso lijadoEl ligero efecto envejecido lo conseguí con betún de Judea; era la primera vez que lo usaba y al principio me llevé un susto porque “manchaba” un montón a pesar de haberlo rebajado con aguarrás, y si lo quería quitar con el trapo me dejaba unas marcas horribles. Luego recordé haber leído que este betún se podía usar junto con cera transparente, así que ni corta ni perezosa me fui a por la lata de cera de abejita con la que hidrato mi mueble del salón y ¡aquello dio un giro de 180º!

Mesita y cabecer rejilla pintadosLa verdad es que en las fotos parecen más blancos que beige, pero conseguí un tono súper parecido al de la cómoda.  ¿Os gustan? ¿Cómo los habríais pintado vosotros?

Puedes echar un vistazo a otro cabecero que pinté hace un tiempo.

¡Hasta pronto!

Laura

Who said brown?

Hi there, I hope summer has treated you well! Have you tried to turn some piece of furniture around during the last weeks?

I’m finally back as I promised to show you a project that was long overdue: a bedside table and a headboard that were never a set but had to coexist like those in an arranged marriage.

If you’re not rolling in room and you desperately need some storage capacity, side furniture has to be functional rather than super beautiful. This was the case of my mum’s guest room: the bedside table looked squeezed in and its dark brown colour didn’t help. Plus I hated the brown wicker headboard, so my mum would always ask me to paint it all in a soft colour. My mum asked me to use common paint (vs chalk paint) this time, so I had to go through the whole sanding and turpentine painting process, not to mention the lingering smell in the room…

The subtle distressed look (so subtle I doubt one can appreciate it on these pictures) was achieved by using bitumen judaicum (wood dye). I was really shocked when I applied it for the first time: everything looked ruined with awful stains, even though I had previously diluted it with turpentine! Suddenly a thought crossed my mind: I’d heard you can actually use turpentine with clear wax, so I grabbed my tin of beeswax and the look changed dramatically!

Although it all looks quite bright/whitish, I achieved a beautiful beige colour, quite matching the chest of drawers.

Hope you like the transformation. How would you have painted them?

P.S. You can have a look at another headboard I painted some time ago.

Laura

Verano 2015 mismueblesnuevos.comLlega el mes de julio, uno de mis preferidos del año y no sólo porque sea verano, sino porque eso significa que llega mi cumpleaños, que suele coincidir con la Semana Grande de Santander -en la que la ciudad disfruta del mejor ambientazo de todo el año con actividades culturales, conciertos, casetas de pinchos y ambiente festivo generalizado-. Si no conoceis esta ciudad y buscais un poco de todo en vuestras vacaciones, os la recomiendo; no sólo la capital, sino toda la provincia.

Este verano mismueblesnuevos echa la persiana veraniega “oficialmente”, pero sólo en lo que a publicación de entradas se refiere, porque tengo unos cuantos trabajillos pendientes que quiero sacar adelante y que os enseñaré a partir de otoño: desde unas cajas para guardar herramientas o material variado, pasando por una transformación de cabecero y mesita de noche, hasta llegar a uno de los mayores retos a los que me he enfrentado en esta afición mía, de la que aún tengo muchíííísimo que aprender. Esta será una sorpresa que no os voy a desvelar aún, pero cuando digo que es un reto, es que voy a sudar tinta, no exagero.

Por su parte Lirios, que anda tan ajetreada o más que yo con tanto viaje Alicante-Londres-Alicante, también tendrá material nuevo muy pero que muy chulo que enseñaros, por ejemplo, la transformación de una vitrina para guardar ropa blanca que me tiene enamorada y que, estoy segura, le quedará preciosa.

¡Feliz verano de transformaciones desde mismueblesnuevos!

Laura

Happy Summer Holiday everyone!

We’ll be back in Autumn with new makeover challenges, stay tuned for the comeback as we’ll bring you ideas and projects we’ll be working on during the summer: a glass cabinet by Lirios, a header and beside table, different wooden boxes and a super challenge I’m still trying to determine how to approach.

See you after the break!

Laura

Mesita con revistero

mesita y revistero mmn(Please scroll down for English)

Éste fue mi primer proyecto y, como en todos los principios, se aprende con los errores y sobre la marcha. La mesita la compré en una de mis tiendas favoritas de gangas y el revistero, una tarde de paseo. Aunque no hacían juego, pensé que sería una buena idea darles una nueva vida en pareja.

Digo que de todo se aprende porque tanto las patas de la mesa como las barras del revistero tenían un diseño lleno de curvas y recovecos, así que ya os podéis imaginar lo que me costó lijarlos. En esa época, todavía no conocía la pintura efecto pizarra/tiza de Annie Sloan, así que utilicé el método tradicional de ‘esmalte y brocha’. La verdad es que la combinación bicolor me gustó mucho. Para darle un toque diferente, antes de darle la capa protectora de poliuretano en spray, manché el color gris de las patas y el revistero con betún de judea. Aunque en las fotos no se ve mucho el efecto, le daba un aire envejecido.

mesita antes2 mmn

revistero antes

mesita1 después mmn mesita2 después mmn revistero1 mmn revistero 2 mmn

Coffee table with magazine rack

This was my very first project and, as with all beginnings, everyone learns from their mistakes along the way.  I bought the little table in one of my favourite bargain shops and I found the magazine rack one afternoon whilst out for a stroll.  Although they were not a matching pair, I decided it would be a good idea to give them a new life together.  I said before that one learns from everything because both the legs and the magazine bars had a design full of curves and hidden corners, so you can imagine how hard it was to sand them.  At the time I did not know Annie Sloan’s Chalk Paint, so I used the traditional method of ‘varnish and brush’.  The truth is that I really liked the bicolour combination.  To give a distinctive touch, before applying the polyurethane coat in spray, I stained the grey parts of the table leg and the magazine rack with some wood dye.  Although it is not so obvious in the photos, it gave the set an aged look.

Lirios

Transformación de silla clásica

tela silla verde y plata

(Please scroll down for English)

¿No os pasa a veces que no valoráis algo hasta que lo habéis perdido definitivamente? Por ejemplo, aquel par de botas que te encantaban e ibas comodísima, las habías guardado durante siglos porque no querías tirarlas, pero ya no te las ponías porque les entraba agua… Las tiras a la basura y justo dos meses después de tirarlas, descubres que existen unos calcetines impermeables que te podían haber solucionado el problema…

Con los muebles pasa algo parecido. Existe la teoría de que, si te gusta un mueble u objeto de decoración por su forma, puedes actualizarlo con un poco de pintura: la base de una lámpara de pie, un jarrón, el marco de un cuadro o de un espejo… No me refiero a destrozar una antigüedad pintándola, obviamente, pero sí a pintar muebles “viejunos”… y de esos hay muchos -por suerte o por desgracia- en los pisos de alquiler y venta.

Como algunos ya sabréis por mi presentación, trabajo en RE/MAX y, cuando me toca dar mi parte de la formación a nuevos agentes, les pido que aprendan a encontrar “la dignidad” en cada propiedad a la hora de hacer las fotos. Es importante visualizar los cambios sencillos que se podrían aplicar a una estancia para maximizarla, y para eso necesitamos una mente flexible y mucha atención al detalle. De esta forma aportamos un valor añadido a nuestros clientes al asesorarlos -entre otras muchas cosas- también en home staging.

Esta silla de piso de alquiler tenía una forma divina que me encantaba, patas tipo chippendale y un respaldo de madera precioso, y como en mi anterior transformación de sillas me había ido a colores más neutros, ahora me apetecía algo más rompedor.

silla estampado antes mmn Sigue leyendo